La Economía Solidaria aporta criterios y modos de hacer para conseguir que la economía deje de ser una disciplina controlada en beneficio de unas pocas personas y vuelva a centrarse en lo que nunca debió dejar de lado: la satisfacción de las necesidades humanas mediante el aprovechamiento de los recursos, la organización de la producción y la distribución de los resultados. Vivimos en sociedades democráticas, pretendemos actuar con justicia, conocemos el poder de la solidaridad y tratamos de compartir estos valores con grupos de gente cada vez más numerosos. Sin embargo, el modelo económico actual se ha convertido en unos de los mayores frenos para conseguir logros en temas de ecologismo, inclusividad, equidad o justicia. La Economía Solidaria supone una consistente alternativa al modelo teórico, una serie de prácticas concretas para cambiar nuestras relaciones económicas desde el día a día y un movimiento social relacionado con el mundo en que vivimos, sus tensiones y sus esperanzas. Lee más en www.economiasolidaria.org